Los implantes son elementos metálicos que se ubican quirúrgicamente en los huesos maxilares, debajo de las encías. Una vez colocados en el lugar, el dentista puede colocar sobre ellos las coronas o puentes fijos que reemplazarán a las piezas dentarias perdidas. Los implantes suelen estar hechos de titanio.


¿Por qué se realiza?

Se realiza cuando se produce una perdida dental.

Los implantes dentales se colocan quirúrgicamente, donde sirven como raíces de los dientes faltantes. Debido a que el titanio en los implantes se fusiona con el hueso maxilar y mandibular.

Por lo general, los implantes dentales podrían ser adecuados para ti si:

  • Tienes uno o más dientes faltantes
  • Tienes una mandíbula que llegó a su crecimiento completo
  • Tienes huesos adecuados que aseguren los implantes o puedes recibir un injerto óseo
  • Tienes tejidos orales saludables
  • No tienes enfermedades que afectarán la sanación ósea
  • No puedes o no quieres usar dentadura postiza
  • Quieres mejorar el habla
  • Estás dispuesto a comprometerte al proceso durante varios meses
  • No fumes tabaco

¿En qué consiste?



El procedimiento consiste en, primero de todo, realizar un diagnóstico del paciente para elaborar una propuesta de tratamiento. Las pruebas de diagnóstico incluyen diversas pruebas de imagen como radiografías o escáneres. Después, se hacen modelos en escayola del posible tratamiento y con toda esta información se planifica la cirugía.

La intervención se realiza en varias fases. Primero se colocan los implantes dentro del hueso (maxilar o mandíbula). Los implantes quedan enterrados en el hueso y cubiertos por la encía durante el tiempo necesario para la oseointegración, entre tres y cinco meses.

La segunda fase del tratamiento consiste en hacer un pequeño ojal en la encía para conectar el implante que se encuentra dentro del hueso con la cavidad oral. Para hacerlo, se atornilla al implante un aditamento de titanio que es el paso intermedio para poder colocar la prótesis definitiva o corona.

El postoperatorio no es doloroso. El paciente puede sufrir una inflamación en la cara y quizás un hematoma durante los siguientes siete y diez días. Durante este período es importante que tome la medicación prescrita por el cirujano y seguir una dieta blanca. Además, es importante que el paciente se ponga hielo en la zona afectada, no presione la zona con la lengua, no fume, no consuma alcohol y no practique deporte.

Esta intervención quirúrgica puede clasificarse en diversos tipos, según las fases en las que se lleve a cabo.



Cuidados tras la intervención

  • Implantes dentales inmediatos: cuando el implante se coloca inmediatamente después de hacer la extracción del diente, acortando el tiempo de rehabilitación y evitando una segunda cirugía.
  • Implantes dentales recientes: cuando la extracción y el implante transcurren entre seis y ocho semanas.
  • Implantes diferidos: cuando el dentista hace primero una regeneración del hueso y luego para implante espera unos seis meses.
  • Implantes dentales maduros: si han transcurrido más de nueve meses entre ambas fases.

Al igual que cualquier cirugía, la cirugía de implante dental presenta algunos riesgos de salud. Sin embargo, es raro que surjan problemas y, si ocurren, son generalmente menores y se tratan con facilidad. Los riesgos incluyen:

Riesgos

  • Infección en el sitio del implante
  • Lesión o daño en las estructuras de alrededor, como otros dientes o vasos sanguíneos
  • Lesión a los nervios, que puede causar dolor, entumecimiento o cosquilleo en los dientes naturales, las encías, los labios o el mentón
  • Problemas sinusales, cuando los implantes dentales colocados en la mandíbula superior sobresalen por una de las cavidades sinusales.

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